¿Es tu hijo un comedor selectivo?

¿Es tu hijo un comedor selectivo?

¿Tu hijo sólo come algunos alimentos? ¿Se niega fervientemente a probar otros nuevos? ¿Rechaza el pescado, la verdura o los guisos? Si has respondido SÍ a estas preguntas es muy probable que tu hijo sea un comedor selectivo. 

El síndrome del comedor selectivo es un trastorno que afecta principalmente a los niños y que hace referencia a una nutrición limitada de entre 5 ó 10 alimentos, a la vez que se rechaza la entrada de otros nuevos. Los niños con este trastorno suelen tener rabietas, ansiedad y enfados cuando no se les sirve la comida que les gusta y, a menudo, los padres se ven abocados a adaptar los menús al gusto de sus hijos para evitar problemas y lograr que los pequeños coman.

Sin embargo, este trastorno y su aceptación por parte de los padres puede dar lugar a múltiples problemas en el desarrollo del niño. 

Las principales consecuencias del síndrome del comedor selectivo hacen referencia a  las deficiencias nutricionales de una dieta restringida, sobre todo teniendo en cuenta que los principales alimentos evitados son aquellos ricos en vitaminas,minerales y fibra (verduras, frutas, legumbres, pescado, etc), elementos indispensables para el desarrollo. La falta de estos nutrientes puede derivarse en problemas de crecimiento, letargo y concentración. 

Además, este síndrome puede traer consigo problemas psicológicos y sociales para los niños, ya que estos tienen un mayor riesgo de desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria. Además, estos niños suelen tratar de evitar aquellos acontecimientos en los que su dieta limitada no se puede desarrollar con normalidad (viajes, cumpleaños, comidas familiares, etc.). Esto dificulta el proceso de socialización y puede causar problemas en el desarrollo social futuro del niño.

El síndrome del comedor selectivo es bastante habitual y puede causar verdadera desesperación entre los padres. Muchas veces, usamos técnicas como el soborno (“come dos cucharaditas más y te dejo ir a ver la tele”) o consideramos que si nuestros hijos tienen hambre comerán lo que haya en la mesa y les obligamos a hacerlo.  Sin embargo, con estas técnicas generamos en ellos ansiedad que se deriva en pataletas y que, a largo plazo, puede generar aún más inapetencia y otros problemas de conducta alimentaria.

La solución tampoco está en resignarse y adaptarnos al menú que nuestros hijos nos demandan. Como padres debemos dar ejemplo y despertar en nuestros hijos el interés por la comida sana y los hábitos de vida saludables, algo que se basa en una alimentación variada. Pero ¿cómo logramos esto en un niño comedor selectivo?

Existen varias técnicas para fomentar en ellos el interés por una dieta variada. Estas serían algunas de las estrategias y consejos que pueden potenciar esta protección frente a la aparición del síndrome del comedor selectivo o del simple rechazo a ciertos alimentos:

  • Dedicar atención a la nutrición: es importante que en las horas de la comida la atención de la familia se centre en el acto de comer , descartando, en la medida de lo posible, realizar otras actividades como ver la televisión, el teléfono móvil, levantarse de la mesa, etc.
  • Dar ejemplo manteniendo una alimentación variada: todos los miembros de la familia deben comer de todo, de forma variada y equilibrada, para que el niño lo vea y, poco a poco, imite estos hábitos de alimentación saludable.
  • Estimular la curiosidad en la exploración de nuevos sabores y texturas: la creatividad  en la cocina consigue que el apetito se abra y que se acepten mejor los nuevos alimentos. Prepara las recetas de forma diferente, crea con los alimentos formas que estimulen la curiosidad del niño y anímale a proponer nuevas recetas.
  • Acercar a los niños a los alimentos: una gran opción es enseñar a los niños a cocinar o apuntarlos a cursos y talleres de cocina, como los que desarrolla Cook & Play. Con el aprendizaje de la cocina los niños despiertan el interés por los alimentos y estimulan su curiosidad y su deseo de comer sus propias creaciones.
  • Asociar sabores: crear platos combinando alimentos que les gustan junto con otros que rechazan hará que sean más proclives a probar estos últimos. No se trata de camuflar los que no les gustan, sino de que los conozcan y descubran su sabor y propiedades.

En Cook & Play trabajamos constantemente por inculcar hábitos alimentarios saludables entre los más pequeños y lo hacemos a través del aprendizaje en la cocina. Para ello, desarrollamos cursos y talleres de cocina para niños en los que estos desarrollan su interés y conocimiento por los alimentos a través de la creación de recetas adaptadas a su edad y habilidades. Con nuestras actividades hemos conseguido que nuestros alumnos dejen atrás conductas como el síndrome del comedor selectivo y se conciencien de la importancia de una dieta sana y variada.